UN PROFESIONAL QUE HA LOGRADO DESARROLLAR ADAPTABILIDAD Y AUTONOMÍA NO SOLO AGREGA VALOR A SU PERFIL, SINO QUE PUEDE POSICIONARSE EN LA MIRA DE LOS HEADHUNTERS.
Si antes de la pandemia la actualización de conocimientos y competencias técnicas ocupaban un rol central para potenciar la carrera profesional, el confinamiento impulsó el desarrollo de habilidades blandas. Y hoy, en la nueva normalidad, la autonomía y la adaptabilidad son ampliamente requeridas por reclutadores y empresas.
En efecto, el estudio «Redefiniendo los modelos de trabajo en Latinoamérica», realizado por WeWork, reveló que estas habilidades son valoradas por el 93% de los encuestados que se desempeña en áreas de recursos humanos de compaftías en Chile.
El sondeo señala que, en los nuevos ambientes de trabajo, 78% de los participantes menciona la adaptabilidad como una nueva habilidad esencial mientras que 71% apunta a la autonomía. Más atrás aparecen colaboración (62%), comunicación asertiva y no violenta (49%) y liderazgo (25%).
Guillermo Nieto, people manager WeWork Sudamérica y Costa Rica, explica que —durante el confinamiento—las compañías y sus líderes potenciaron la confianza en sus equipos de trabajo en pos de alcanzar objetivos y/o proyectos. En este escenario, la autonomía es esencial para lograr las metas fijadas y la adaptación, clave para asumir todo lo que sucediera «por medio de una pantalla y a través de herramientas virtuales».
«Estará con nosotros la incertidumbre de qué es lo que pasará en un futuro y, en ese sentido, tener la capacidad de adaptarse de manera ágil al cambio y tener la autonomía suficiente para adoptarlo, serán las claves para el éxito», afirma.
Estas habilidades también fueron destacadas en el Estudio de Remuneración, real; nado por la consultora Robert Walters. Alfredo Araneda, country manager de la consultora, asegura que «los colaboradores cada vez tienen mayor dominio del trabajo remoto y los líderes requieren darle mayor autonomía a los trabajadores para que estos puedan realizar su actividad en tiempo y forma».
El «change management» también es sumamente valorado, porque «las organizaciones seguirán evolucionando y requieren empleados que no resistan al cambio y puedan aportarlo con facilidad».
Catalina Araya, directora del área de Educación de Fundación País Digital, a su vez, comenta que —en medio del cambio radical del paradigma del diario vivir producto de la pandemia—los profesionales más atractivos para las empresas serán aquellos que hayan cultivado un conjunto de habilidades y competencias basadas en la resiliencia, que considera mantener una actitud positiva; flexibilidad a los cambios y autonomía para enfrentarlos. Estas capacidades no solo ayudan a ser eficientes en la tarea, sino que contribuyen a mejorar el trabajo en equipo».
Mí, uno de los principales desafíos de las áreas de Recursos Humanos es gestionar adecuadamente el talento, logran do que el desarrollo profesional esté alineado con los objetivos del negocio.
POTENCIAR APTITUDES
En este contexto, desarrollar y potenciar las nuevas habilidades es primordial. Carlos Pérez Vargas, socio de Augura, asesores en gestión laboral integral, señala que es vital que exista una buena comunicación entre los trabajadores y sus jefaturas, porque mientras más comprendidas y darás estén las tareas, más fácil será para los colaboradores poder realizarlas.
Y otro punto muy importante para la adaptación es la motivación laboral. Esta es clave para aumentar la productividad empresarial y el trabajo del equipo en las diferentes actividades que realizan, además de que cada integrante se sienta realizado en su puesto de trabajo y se identifique con los valores de la empresa.
«Es la mejor forma para que los trabajadores se consideren parte importante de la organización y den lo máximo por ella», sentencia.
En opinión de Federico Gelblung, customer success team de VISMA Latam, es «fundamental que las organizaciones cuenten con un plan de capacitación para sus equipos de trabajo, plataformas, redes sociales internas, que fomenten el intercambio de ideas, que permitan crear estrategias de formación profesional que faciliten el upskilling de los colaboradores y contribuyan a su crecimiento personal».
Y complementa Lissette Domínguez, directora de Atracción de Talentos de SOS Group, al detallar que las organizaciones deben levantar información sobre las brechas de habilidades entre lo que el perfil del cargo necesita y la habilidad que tiene cada colaborador.
«Puede haber capacitaciones con talleres de aprendiz. * experiencial, o sea, que coloquen a los colaboradores en situaciones donde deben desarrollar las habilidades requeridas, como capacidad adaptación al cambio, creatividad, flexibilidad y autonomía. Se trata de talleres lúdicos y vivenciales, que colocan al colaborador ante distintas experiencias para desarrollar una habilidad blanda», afirma.
En estos talleres, por ejemplo, se pueden crear situaciones de resolución de conflictos, donde se debe aplicar creatividad. También puede haber talleres que desarrollen la disciplina personal para mejorar la autonomía.
En esta dirección, Nicolás Hanckes, cofundador y gerente comercial de HCM Front, releva la importancia de reconocer fortalezas de los colaboradores y oportunidades de mejora, para apoyar constantemente el desarrollo y ciclo de vida profesional.
La idea es captar y retener a los profesionales más productivos y mejor calificados, proceso que se puede agilizar mediante un software de gestión de personas que entregue la opción, por ejemplo, de agregar filtros que permitan identificar los perfiles de colaboradores que mejor se ajustan a la descripción de un cargo.
Fuente: https://digital.elmercurio.com/2022/04/24/I/PH444BGJ#zoom=page-width

