Cómo aprovechar al máximo una práctica remota
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Tradicionalmente, enero, febrero y marzo son meses en los cuales las empresas reciben estudiantes en práctica, quienes tienen la oportunidad de conocer in situ el mundo laboral.

Sin embargo, muchas compañías ya han definido mantener la modalidad de teletrabajo por unos meses más, lo que significa que los futuros profesionales, en algunos casos, vivirán una práctica virtual.

Para Agustina Bellido, líder de Carrera de Mercer Chile, esto será «el mayor desafío», ya que con «un ingreso virtual a la compañía, la experiencia podría no ser del todo completa: por ejemplo en una empresa de manufactura no ver el proceso completo de producción».

Similar opinión tiene Macarena Morata, senior manager, y Valentina Tejos, analista, ambas de Page Interim, empresa de servicios transitorios de Page Group, al señalar que los futuros alumnos en práctica ya tienen cierta experiencia en aprendizaje a distancia, pues -durante este año- han realizado sus estudios a través de plataformas virtuales .

«Ahora suman la práctica profesional, momento en el que deben aplicar los conocimientos teóricos adquiridos en un ambiente real. Además, supone un desafío para las empresas que deben adoptar medidas para que el proceso de práctica profesional sea productivo para ambos», afirman.

En este sentido, el proceso de inducción que realicen las compañías es clave, pues la idea es que ambas partes se beneficien de este periodo.

De ahí que Agustina Bellido señale que la inducción es la ocasión para que «los líderes de la compañía comuniquen y contagien la necesidad e importancia de contar con este talento (nuevo)».

«Si se realiza un buen proceso de inducción, la distancia no debería ser un impedimento para sentirse parte de la empresa y generar compromiso del nuevo colaborador», añade Valentina Tejos.

De todas formas, señala Carlos Henríquez, gerente comercial de SOS Group, algunas prácticas laborales combinan desempeño remoto y trabajo presencial, porque «por norma deben cumplir una cantidad de horas in situ en el lugar de trabajo».

Esta combinación se da, por ejemplo, en áreas como informática y prevención de riesgos, que han aumentado la demanda de estudiantes en práctica, pues se trata de funciones críticas para la continuidad operativa de las compañías.

Así, por ejemplo, quienes han estudiado prevención de riesgos, comenta el ejecutivo de SOS Group, «ayudarán en la elaboración e implementación de protocolos sanitarios en las empresas».

Consejos

Presencial, remoto o con una mezcla de ambos formatos, lo ideal es aprovechar al máximo este periodo de aprendizaje. Por ello, Andrea Fuenzalida, job placement manager de Laboratoria, insta a los practicantes a asumir este desafío «desde la autonomía» para, por ejemplo, «tener la iniciativa de preguntar y levantar inquietudes a distintas personas para ir resolviendo dudas, participar activamente de instancias informativas o actividades para generar un mejor aprendizaje, buscar instancias de acompañamiento con pares o líderes del equipo de trabajo, entre otros».

Desde Laborum.com, su gerenta de Marketing, María Jesús García-Huidobro, aconseja «entablar una conexión con los compañeros de trabajo», pues ello no solo contribuye al proceso de aprendizaje, sino que también a «generar redes de contacto que posteriormente lo ayudará a conseguir un puesto de trabajo disponible».

Tener «una actitud de aprendizaje, curiosidad por el proceso completo, no solo por la tarea asignada» también es beneficioso, afirman desde Page Interim, al igual que «entender el rol que cumple el practicante dentro del equipo de trabajo y la importancia del cumplimiento de las tareas asignadas como factor relevante para no romper la cadena de trabajo en equipo»

Fuente: El Mercurio.

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