Desde el 27 de julio de 2026 rige en Chile la Ley N° 21.828, que incorpora el artículo 157 septies al Código del Trabajo. La norma obliga a un grupo importante de empresas a reportar cada marzo sus indicadores de brecha salarial de género, participación femenina y conciliación laboral. El problema es que, según un estudio de Buk, más de la mitad de las compañías en el país nunca ha medido esa brecha.
Qué exige la nueva ley
El artículo 157 septies establece la obligación de reportar anualmente, durante marzo, tres tipos de indicadores:
- Brecha salarial, entendida como la diferencia porcentual de remuneraciones entre hombres y mujeres en cargos o funciones equivalentes.
- Participación femenina, tanto en la dotación total como en cargos de jefatura y alta dirección.
- Conciliación laboral, medida a través del uso de beneficios de corresponsabilidad y balance vida-trabajo.
La obligación alcanza a todas las empresas con 200 o más trabajadores, y también a las de 50 o más trabajadores en sectores considerados estratégicos: minería, energía, transporte, construcción, investigación y desarrollo, y sector financiero.
El diagnóstico: Chile llega atrasado
Un estudio de Buk, elaborado a partir de datos del ranking Building Happiness 2026 sobre 348 empresas chilenas, muestra que solo el 42,8% de las organizaciones en el país mide su brecha salarial en algún grado. Eso deja a Chile por debajo de Perú (54,2%) y México (48,6%), y apenas por sobre Colombia (37,5%).
Del total de empresas consultadas, un 57,2% no mide su brecha salarial: un 28,7% directamente no lo considera prioritario, y un 12,4% ni siquiera cuenta con datos de nómina desagregados por género para poder hacerlo.
El tamaño de la empresa no resuelve el problema por sí solo. Incluso entre las grandes compañías —las más expuestas a la fiscalización— casi la mitad (50,9%) todavía no ha medido su brecha salarial.
Qué marca la diferencia: madurez en diversidad e inclusión
El dato más relevante del estudio no tiene que ver con el tamaño de la empresa, sino con su nivel de madurez en políticas de diversidad e inclusión. Entre las organizaciones con políticas de D&I avanzadas, el 81,8% mide su brecha salarial. Entre las que no tienen iniciativas de este tipo, solo el 15,6% lo hace de forma regular.
También influye el gobierno corporativo: las empresas que tienen representación de Recursos Humanos en su directorio reportan un 50,4% de medición de brecha salarial, frente a un 39,7% en las que no la tienen.
Cuatro pasos para preparar a tu organización
- Auditar la nómina. Asegurar que los registros de cada colaborador incluyan sexo, cargo, nivel jerárquico y componentes salariales fijos y variables.
- Definir cargos de igual valor. Clasificar funciones bajo criterios objetivos que permitan identificar diferencias salariales injustificadas.
- Automatizar la medición. Apoyarse en herramientas que consoliden los datos y generen reportes de equidad de forma sistemática, no puntual.
- Diseñar un plan de ajuste preventivo. Corregir brechas detectadas de forma progresiva, antes de los plazos de reporte de marzo.
Un desafío de datos, pero también de estrategia de personas
Medir la brecha salarial no es solo un ejercicio de cumplimiento: exige mirar la estructura de cargos, las bandas de remuneración y los criterios con que se contrata, promueve y retiene talento. En SOS Group ayudamos a empresas a levantar diagnósticos objetivos sobre su dotación y sus procesos de gestión de personas, con foco en detectar brechas y diseñar planes de acción concretos antes de que se conviertan en un riesgo normativo.
¿Sabes en qué estado está tu organización frente a la Ley 21.828? Conversemos.
Preguntas frecuentes
¿Qué exige la Ley N° 21.828 de equidad salarial en Chile? Obliga a reportar anualmente, en marzo, los indicadores de brecha salarial de género, participación femenina y conciliación laboral, a través del nuevo artículo 157 septies del Código del Trabajo.
¿Qué empresas están obligadas a reportar? Las empresas con 200 o más trabajadores, y las de 50 o más trabajadores en sectores estratégicos: minería, energía, transporte, construcción, I+D y sector financiero.
¿Cuándo se debe entregar el reporte? Durante el mes de marzo de cada año, ante la Dirección del Trabajo.
¿Por qué muchas empresas en Chile aún no miden su brecha salarial? Porque hasta ahora era un ejercicio voluntario. Según datos de Buk, el principal factor que explica la diferencia entre empresas que sí miden y las que no es su nivel de madurez en políticas de diversidad e inclusión, más que su tamaño.

