Chile se perfila como uno de los países con mayor potencial para producir hidrógeno verde a escala mundial, gracias a sus condiciones de radiación solar en el norte y viento en el sur. El Ministerio de Energía actualizó en marzo de 2026 la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde 2026-2030, confirmando que esta industria seguirá ganando peso dentro de la matriz energética del país. Pero detrás de cada planta, electrolizador o proyecto de almacenamiento hay una pregunta que las empresas del sector están resolviendo ahora mismo: quién va a operar, mantener y liderar toda esa infraestructura.
Un mercado laboral que recién se está formando
Las proyecciones varían según la fuente, pero todas apuntan en la misma dirección. Un estudio de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) sobre el encadenamiento industrial y laboral del hidrógeno en Chile estima cerca de 22.000 empleos directos e indirectos para 2030, cifra que podría llegar a 75.000 en 2040 y superar los 91.000 hacia 2050. Por su parte, un estudio conjunto del Ministerio de Energía y el Banco Interamericano de Desarrollo, presentado en 2025, proyecta entre 12.000 y 27.000 nuevos trabajadores técnico-profesionales y universitarios en la próxima década, considerando toda la cadena de transición energética.
Lo relevante para las áreas de gestión de personas no es solo la magnitud de la cifra, sino la velocidad con la que se está formando esta demanda. La oferta formativa todavía va un paso atrás de las necesidades de la industria, lo que abre una ventana real para empresas que se anticipen en la búsqueda y desarrollo de talento.
Los perfiles que ya están apareciendo en el mercado
La cadena de valor del hidrógeno verde combina ingeniería de punta con oficios técnicos tradicionales, y ahí está la particularidad del desafío de reclutamiento.
En el nivel de ingeniería y diseño, se buscan ingenieros químicos, eléctricos y mecánicos capaces de optimizar sistemas de producción y almacenamiento, junto a especialistas en energías renovables que entiendan tanto la parte técnica como la regulatoria de los proyectos.
En operación y mantenimiento, la demanda es más inmediata y también más difícil de cubrir: ChileValora, a través del organismo sectorial de competencias laborales para energía, ya definió perfiles ocupacionales específicos como operador de planta de H2, encargado de planta de H2 y mecánico de celdas de H2, entre otros quince perfiles nuevos desarrollados junto al proyecto internacional Power-to-MEDME-FuE. Estos perfiles conviven con oficios de base como electricidad, electrónica, mecánica industrial y química industrial, que siguen siendo la columna vertebral de cualquier operación en terreno.
Un tercer grupo, cada vez más presente en los procesos de selección, corresponde a digitalización: profesionales de big data y medición inteligente, y especialistas en ciberseguridad industrial, necesarios para monitorear plantas cada vez más automatizadas.
Y no hay que olvidar el componente territorial. Regiones como Magallanes ya están formando técnicos localmente: en abril de 2026, la Universidad de Magallanes certificó a 30 profesionales y técnicos tras un curso sobre la cadena de valor del hidrógeno verde, desarrollado junto a Corfo y alineado con los perfiles de ChileValora y el Marco de Cualificaciones del Ministerio de Energía.
El desafío no es solo encontrar talento, es certificarlo
A diferencia de otros sectores donde la experiencia previa es suficiente, el hidrógeno verde opera bajo estándares de seguridad exigentes por el manejo de un elemento altamente inflamable. Esto hace que la certificación de competencias laborales, a través de ChileValora, no sea un requisito administrativo sino una garantía operacional real. Para las empresas, esto cambia la lógica de reclutamiento: no basta con encontrar un buen currículum, hay que evaluar si el perfil cumple con estándares certificables y, muchas veces, acompañar procesos de formación complementaria antes de la contratación.
Qué significa esto para las empresas del sector
La escasez de mano de obra especializada no es un riesgo a futuro, es una condición actual del mercado. Las organizaciones que logren mapear con precisión qué perfiles necesitan, dónde se están formando y cómo evaluar competencias técnicas específicas del hidrógeno verde van a tener una ventaja real frente a la competencia por talento que se viene con la maduración de esta industria.
En SOS Group trabajamos con empresas del sector energético en la búsqueda y evaluación de perfiles técnicos y profesionales especializados, apoyando procesos de selección que requieren entender tanto el negocio como las exigencias regulatorias del rubro.
¿Tu empresa está desarrollando proyectos de hidrógeno verde? Conversemos sobre cómo encontrar los perfiles que necesitas.

